Testimonios
Una buena acción, dijo el profeta Mahoma... | Una buena acción, dijo el profeta Mahoma... |
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Una buena acción, dijo el profeta Mahoma, es la que provoca una sonrisa de felicidad en el rostro del otro. Tiene otro hijo y desde hace años el ex marido no le pasa la manutención. Le pregunté que por qué no le denuncia, ya que su ex marido tiene una nómina fija y así es muy fácil que le embarguen la nómina para hacer frente al pago de la pensión alimenticia para sus hijos. Me contestó que de buena gana lo haría, pero que la abogada que le llevó lo de la separación y las otras denuncias que tuvieron que poner tanto ella como la hija, le pide 1000€ y además 700€ tienen que ser por adelantado. ¿Cómo podría reunir el dinero? Si compra en la carnicería fiado desde hace meses.... Ya sé, seguro que estás pensando que la fácil solución es un abogado de oficio. Créeme que no es tan fácil. Hay que reunir un montón de papeles para que te lo otorguen y si tienes un piso en propiedad, como es su caso, es complicado tener un abogado de oficio. Además esta chica la pobre decía que fue a pedirlo pero que le pusieron muchas pegas y que se vino más deprimida aún con todo el papeleo que tenía que reunir. Le he ofrecido mi ayuda. Me va a traer las cuentas de lo que le debe el marido y todo lo necesario para redactar la denuncia, después de haber puesto yo tantas contra mi ex estoy hecha toda una experta en ese tema. Voy a hablar con mi abogado, que me prometió ayudarme con la Fundación, para que le lleve gratuitamente el caso a esta chica. Quería enviarte este mail, para que veas por qué estoy empeñada en crear la Fundación. Hay muchas mujeres, que viven su pena en silencio, y se avergüenzan, o no saben o no pueden pedir ayuda, pero la necesitan. Necesitan una institución permanente, que se preocupe por ellas, y que las ayude con soluciones prácticas y reales. Esta chica ha pensado varias veces en el suicidio y hasta se ha tomado pastillas. Tiene tantos problemas y falta de dinero que cualquiera en su lugar haría lo mismo. Sin embargo, antes de que me contara lo que le está pasando, le hablé de la Fundación y se ofreció a colaborar voluntariamente en lo que hiciera falta, por ejemplo, entregando y recogiendo a los niños en los casos en que el padre y la madre tengan conflictos. Ella está acostumbrada a esos jaleos y sabe cómo actuar. No lo dudó un instante. Sé que le vendrá bien, porque preocupándose por los problemas de otros y ayudando a los demás, te sientes mejor y te olvidas de tus propios malestares. Estoy segura de que cuando podamos comenzar con la terapia de grupo una vez por semana y realice actividades ayudando en la Fundación, volverá a su vida normal, los síntomas de la fibromialgia desaparecerán y se sentirá apoyada y entendida por otras mujeres, elevando su autoestima y con ganas de enfrentarse al mundo de nuevo. Para ayudar a otras mujeres no necesito empezar una Fundación. Es muy fácil hacerlo. Basta con hablar con la gente que te rodea y verás como siempre hay alguien al que puedes hacerle un favor. Pero mi intención es otra. Mi intención es que la Fundación una a las personas y colaborando juntos creemos una red social de ayuda. Mi intención es que la Fundación me trascienda, y siga funcionando y sirviendo de apoyo a las mujeres que lo necesitan, aún después de que yo haya desaparecido. Sin embargo, yo sola no podría hacerlo todo. Por eso insisto en pedirte ayuda. Piensa en lo afortunada que eres al haber tenido la oportunidad de estudiar y con esa educación sabes defenderte en la vida y hacer valer tus derechos. Esta chica, por ejemplo, no tiene estudios, y por eso le da miedo redactar una denuncia de impago de pensión o acudir a una oficina sola para pedir un abogado de oficio. Piensa en lo afortunada que eres cuando llegas a tu casa y tu madre te ha preparado la comida o abres el frigo y está a rebosar de yogures, leche, carne... esta chica vive al día y a veces depende de la cruz roja para los alimentos de primera necesidad. Piensa en lo afortunada que eres cuando te sientes fuerte para salir a buscar trabajo, cuando te enfrentas a entrevistas con la seguridad de que tarde o temprano encontrarás un puesto de trabajo a tu medida. A esta chica le duele todo el cuerpo, no tiene ganas de salir a la calle y está totalmente deprimida. Y voy a terminar con unas palabras de Theodore Dreiser. Dreiser es uno de los más distinguidos ateos del siglo XX y calificaba a todas las religiones de cuentos de hadas y consideraba que la vida era un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y furia, vacío de significado. Sin embargo, defendía el gran principio que Jesús había enseñado: servir a los demás. "Si el hombre ha de extraer alguna felicidad de su recorrido, -dijo-, tiene que pensar y proponerse hacer que las cosas sean mejores, no sólo para sí mismo sino para los demás, ya que la felicidad para sí depende de su felicidad en los demás y de éstos en él". Si hemos de "hacer que las cosas sean mejores para los demás", como propugnaba Dreiser, hagámoslo sin dilación. El tiempo se agota. "Sólo pasaré por este camino una vez. Por ello, cualquier bien que pueda hacer o cualquier afecto que pueda mostrar, he de hacerlo ahora. No he de posponerlo o descuidarlo, porque no recorreré este camino otra vez." Olvidémonos de nosotros mismos interesándonos por los demás. Cada día hagamos una buena acción que haga aparecer una sonrisa de felicidad en el rostro de alguien. Te aseguro Carmen que así cambiarás tu nostalgia, tus inseguridades, tus problemas internos por felicidad. No pensarás más en ellos. Procura pensar cada día de qué manera puedes complacer a alguien. Una buena acción, dijo el profeta mahoma, es la que provoca una sonrisa de felicidad en el rostro del otro. ¿Por qué una buena acción diaria ha de tener unos efectos tan asombrosos en el que la hace? Porque al intentar agradar a los demás nos hará dejar de pensar en nosotros mismos; y eso es exactamente lo que produce la preocupación, el temor, la melancolía, la nostalgia.... Gracias por escucharme, con cariño, Ana Bella (Verano 2005) Hola, pobre chica la entiendo perfectamente, nosotras sabemos lo que es la desesperación y el miedo. La verdad es que tu fundación va a proporcionar una ayuda vital a muchas mujeres que como nostras han sufrido y sufren mucho, yo por eso siempre te doy ánimo para que sigas adelante porque creo en personas como tú, que quieren mejorar la vida de la sociedad y que creen que un mundo mejor es posible. Entiendo tu consejo, yo estoy de acuerdo, yo me olvidaré de mis inseguridades y mis miedos cuando deje de pensar en mí misma y me dedique a pensar en los demás, mejoraré mi salud mental. A mi manera tengo un montón de planes para hacer más agradable la vida de los demás. Ya te digo que cuando he estado leyendo la vida de personas comprometidas, me he sentido mucho mejor, y de verdad he sentido que ese era mi camino, yo estoy aquí para ayudar a los demás, no para llevar una existencia cómoda y rutinaria como la mayoría de la gente ( cuya mayor inquietud es comprarse un vestido de Valentino y cambiar el sofá de su casa).Ya sé lo quiero ( por primera vez en mi vida, y parte de este descubrimiento te lo debo a ti, MUCHAS GRACIAS). |
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